Otras Diez formas de mejorar el
Servicio de Adoración de su Iglesia.
Publicado originalmente por Donald
Whitney: www.BiblicalSpirituality.org
Traducido con permiso por Alexander
León J. Peniel12@msn.com
1.
Planee la adoración solamente para aquellos que pueden adorar.
Muchas iglesias planean sus servicios de adoración como si los incrédulos
pudieran adorar. Pero el Apóstol Pablo deja en claro en I Corintios 12:3 que
"nadie puede llamar a Jesús Señor, si no es por el Espíritu Santo".
Cualquiera puede decir las palabras, por supuesto, pero a menos que el Espíritu
Santo habite en una persona, no puede decir tal cosa como una expresion de
sincera adoración. En otras palabras, aquellos que no conocen a Jesús como
Señor (y por lo tanto no tienen el Espíritu Santo) no pueden adorar a Dios, así
que ¿por qué hemos de diseñar la adoración a Dios para aquellos que son
incapaces de adorar? Planeamos servicios evangelísticos y otros eventos para
incrédulos; pero los servicios de adoración son para creyentes.
En esta misma carta a la iglesia en Corinto, el apóstol critica algunas
prácticas en su adoración y les pregunta, "Si pues ... entran indoctos o incrédulos, no dirán que estáis locos? (I
Corintios 14:23). Sea lo que fuere que se diga de este pasaje, si Pablo
considera la entrada de incrédulos a la adoración solamente como una
posibilidad, él claramente esperaba que la adoración fuera una reunión de
creyentes. Y luego, cuando Pablo instruyó a esos creyentes de Corinto con
respecto a los elementos de la adoración, él concluyó, "Hágase todo para edificación" (I
Corintios 14:26). De manera que la adoración a Dios es un evento que debe ser
planeado principalmente para la iglesia de Dios. Aunque es bueno ser
considerados con la presencia de incrédulos cuando adoramos, no deberíamos
diseñar el culto para ellos.
2.
Mantenga la tecnología bajo estricta supervisión.
Me refiero aquí al uso de tecnología audio-visual en la adoración. Tenga
cuidado de su poder de distracción. Aunque la tecnología puede ser usada de
modo efectivo, las ilimitadas posibilidades de experimentación que tiene pueden
pueden hacernos perder tiempo que debería ser mejor utilizado preparando el
contenido de lo que presentaremos con esa tecnología. Es más divertido preparar
una presentación de PowerPoint que un sermón. Pero el resultado puede ser una
pobre presentación de boberías.
Asegúrese que la tecnología le ayuda a llamar la atención hacia el mensaje,
no hacia sí misma. No es nuestra intención que la gente que sabe de
computadoras se admire o se pregunte cómo se realizó tan buena presentación en
PowerPoint, sin absorver el mensaje que llevaba. Tampoco las herramientas deben
distraer al público del mensajero. El Espíritu de Dios debe derramarse sobre el
pueblo de Dios, y no la tecnología. Así que asegúrese de que el hardware y el
software mejoran la relación humana entre el mensajero y los oídos de los que
escuchan y no se que des-personalice el mensaje. También cuídese de que una
actitud de profesionalismo prevalezca que solo alimente la mentalidad de los
que la usan.
Es fácil volverse demasiado dependiente de la tecnología audio-visual.
Conforme aumenta la influencia de la tecnología en nuestra cultura, del mismo
modo en la iglesia crecen las demandas de recursos: tiempo, finanzas, personas.
Es cierto que la tecnología utilizada pobremente puede ser un factor de
distracción tanto como el uso desmedido de ella. Aunque se cuente con un
sistema último modelo de video y audio, es imposible adorar si hay un silvido
constante de "feed-back" o si no hay errores en las filminas que se
deben proyectar. Los técnicos necesitan se tan diestros como los músicos y
otros líderes de adoración. Pero tanto unos como otros pueden llegar a llamar
la atención más de la cuenta en la adoración. No permite que llegue el punto en
que un problema de software, un fallo en el disco duro, o la ausencia de algún
técnico interfiera en la adoración de la iglesia.
P.S. Si su servicio de adoración se realiza en televisión o se graba,
mantenga las cámaras en la parte de atrás de la congregación (estables de ser
posible), incluso si esto le parezca que reduce la calidad de la
"producción". Su responsabilidad es la adoración de los presentes y
nunca sucumbir a la seducción de la "excelencia" para llevar una
experiencia a los que verán el programa en algún lado. Nada roba más la
atención que debemos tener en Dios que un camarógrafo que va de acá para allá
en medio del culto. Y nada ayuda tanto a dar una impresión de espectáculo a los
que están mirando, que la presencia de cámars entre la congregación y los
líderes de adoración.
3.
Pase los anuncios, bienvenidas, y tiempo de saludos al
principio o al final del servicio.
Las dos primeras formas de mejorar el servicio de adoración que sugerí en
el artículo inicial "Enfocarse en Dios en cada elemento del Culto" y
"Teniendo soporte Bíblico para cada elemento del Servicio". ¿Cómo
pueden los anuncios pasar esta prueba? Las Confesiones históricas de Fe como la
de Westminster (1647) la Seguna Confesión Bautista de Londres (1689) han
reconocido que hay "acciones comunes a las sociedades" las cuales son
permisibles en la adoración bajo la guianza de "reglas generales" de
las Escrituras. Todas las "sociedades humanas", incluyendo la
iglesia, debe tener anuncios. No siempre es posible imprimir todos los
anuncios, y aunque lo fuera, algunos anuncios son tan importantes que requieren
de énfasis verbal. Y usualmente el mejor momento para anunciar cuestiones
importantes es cuando el mayor número de la sociedad está presente. En la
iglesia, ese momento es el Culto. También es común a las "sociedades
humanas" - incluyendo las iglesias - dar la bienvenida a los invitados de
la sociedad. Además, muchas iglesias tienen la costumbre de saludarse unos a
otros en cierta parte del servicio, y algunos encuentran apoyo bíblico para
esto en textos como Romanos 16:16, "Saludaos unos a otros con ósculo
santo".
Sea como sea, sería difícil defender que estas actividades son elementos
del servicio centrados en Dios como lo son la lectura de las Escrituras, las
oraciones y los cantos de alabanzas al Señor. De manera que, con el fin de
facilitar en lo posible que el tiempo dedicado y enfocado en el Señor no se
interrumpa, es mejor pasar los anuncios, saludos de bienvenida y saludos
fraternales al principio o al final del servicio. Algunos contrarios por
completo a los anuncios, etc, dirán que antes del servicio los distraen de la
preparación del servicio. Otros protestarán que si los pasamos para el final se
disminuirá el impacto del sermón. Pero creo que como algunos anuncios son de
necesidad inevitable, de manera que interrumpir el flujo del servicio será peor
que ponerlos al principio o al final.
4.
Prepare a la congregación para la adoración.
Justo antes de comenzar el servicio de adoración, ¿se escucha su
congregación como una muchedumbre en el estadio? Esto solía preocuparme mucho,
especialmente después de haber visitado una iglesia en Korea donde los hermanos
entran en silencio y se ponen a orar individualmente hasta que comience el
culto. A pesar de que deseo eso mismo para nuestra iglesia, me he dado cuenta
que ese ruido antes del servicio es el sonido de una reunión familiar. También
eso me gusta. Es una buena señal cuando los miembros de la iglesia se notan
contentos de encontrarse de nuevo. Y es espiritualmente sano para ellos que
hablen, especialmente en una iglesia donde las personas vivan dispersas y se
ven solo los domingos y rara vez entre semana.
Nuestra solución fue disfrutar la reunión familiar antes del servicio, pero
eventualmente realizar una transición hacia un momento más silencioso con el
fin de ir preparándonos para el culto. En resumen yo dije algo como esto:
"Bienvenidos sean a adorar al Señor resucitado, Cristo Jesús. Este es el
día del Señor. Y es nuestro gran privilegio y responsabilidad en este día,
adorarle porque somos su pueblo. Tengamos unos breves momentos de silencio,
preparando nuestros corazones para adorar a Dios".
Sin la guía apropiada, la mayoría de los feligreses no se preparan para la
adoración. Se les debe recordar de qué se trata nuestra reunión, y darles un
poco de tiempo para que se preparen para esto.
5.
Construya un llamado a la adoración.
La adoración comienza demasiado abruptamente en algunas iglesias, incluso
en aquellas que mantienen un tiempo previo de silencio. "Bienvenidos a
nuestra iglesia. Estamos complacidos de tenerlos aquí en esta mañana,
especialmente si nos está visitando. Por favor tome un himnario y ..."
Ese es un claro comienzo para el servicio de adoración y ayuda a las
personas en la transición que nos prepara para el culto. Debe ir más allá de
una rápida bienvenida y el anuncio de la primera canción. Más bien, es una
notificación a la congregación de que la adoración ha comenzado y que debe
enfocarse su atención en la persona de Dios, no simplemente en la siguiente
cosa que se supone que debemos hacer ("abran sus himnarios en el
número...")
Abundan ejemplos de llamados a la adoración en los Salmos, como en Salmos
95:6-7
Venid adoremos y postrémonos
Arrodillémonos delante de Jehová
nuestro Hacedor
Porque Él es nuestro Dios
Nosotros el pueblo de su prado, y
ovejas de su mano.
Textos como este son en sí mismos suficientes para llamar a la adoración.
Pero también pueden servirnos como patrones de llamadas a la adoración que
podemos componer. Notemos en este texto tanto la llamada a adorar al Señor como
la razón por la cual debemos adorarle. Estos son los simples pero esenciales
elementos en el llamado a la adoración.
Este pasaje también muestra cómo la introducción a la adoración puede ser
muy breve. Mientras este es muy breve, algunos buenos llamados a la adoración
podrían extenderse a dos o tres párrafos que comiencen con los eventos del
mundo y la época y traducirlos en un llamado a las razones por las cuales debe
adorarse a Dios.
6.
Introduzca música nueva de forma sabia.
Como las congregaciones ocasionalmente descubren nuevos himnos que les eran
desconocidos o como siempre se compone nueva música, el repertorio de una
iglesia están en continua expansión. Entoces, aunque un iglesia sana está
siempre aprendiendo nueva música, esta nueva música debe introducirse
sabiamente. Demasiada música nueva introducida demasiado rápido se torna pesado
y es un factor de distracción. Podría decirse que una canción nueva por mes es
más de lo que muchas iglesias pueden soportar de forma gozosa.
Pero determinar cuándo se
introduce música nueva es tan importante como con cuánta frecuencia. La mañana del domingo rara vez es un buen
momento para hacerlo. Las personas encuentran más difícil enfocarse en Dios
cuando están cantando una canción desconocida que con una bien conocida. El
servicio del Domingo en la mañana debe fluir fácilmente, sin dudas y sin
incertidumbre. De manera que si es imprescindible introducir música nueva el
domingo en la mañana, es mejor que un cantante o grupo coral cante parte o toda
la canción primero para que la congregación la escuche y pueda intentar cantar
también. Pero sería mejor, enseñar la canción en otro servicio antes, ya sea el
domingo en la noche o el miércoles, o cuando se reúnan grupos pequeños. Conozco
cierta congregación grande que hace una reunión una vez cada tres meses, (no un
culto), y es cuando aprenden las nuevas canciones. De esta manera no tienen
prisa para analizar la teología que contiene cada canción, cómo cantarla, y les
sirve de actividad de compañerismo también. Es una forma agradable de aprender
nueva música, y cuando se comienzan a cantar esas canciones en el servicio del
Domingo en la mañana, ya la mayoría de la gente puede adorar sin dificultad.
7.
No esconda las ordenanzas.
Hay cierta tendencia en un gran número de ministros que les hace pensar que
la naturaleza del bautismo y de la Cena del Señor incomoda un poco a los
inconversos, porque les hace sentir excluidos y esto podría ahuyentarles de
responder al Evangelio. Como resultado, tenemos muchas iglesias que
intencionalmente celebran las ordenanzas muy esporádicamente (o en reuniones
aparte) cuando lleguen pocos inconversos. Pero los incrédulos deben sentirse ecluidos de la familia de
Dios, porque en verdad lo están. Tanto Jesús como el Apóstol Pablo se
refirieron a ellos como "los de
afuera" (Marcos 4:14, I Corintios 5:12-13, Colosenses4:5 y I
Tesalonicenses 4:12). De hecho, cualquier sentimiento de separación que
experimenten con respecto a la vida y la familia de Cristo son muchas veces los
medios que el Señor usa para crear en ellos el anhelo por lo que se están
perdiendo.
Además, ambas ordenanzas están diseñadas en parte a presentar el Evangelio.
Con respecto a la Cena del Señor, por ejemplo, I Corintios 11:26 dice: "Así pues, todas las veces que
comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta
que Él venga." Y la proclamación de la muerte de Cristo es exactamente
lo que necesitan los incrédulos. Muchos de ellos no están nunca tan atentos que
cuando están mirando a los nuevos creyentes testificar en el día de su bautismo
del poder salvador de Jesucristo. No nos atrevamos a quitar las ordenanzas del
pueblo de Dios del Día del Señor, y no ocultemos la presentación del Evangelio
que ellas encierran para los inconversos.
8.
Utilice material confesional.
Fui invitado a predicar en una iglesia bastante grande ubicada en un
condado cerca de una gran área metropolitana. El co-pastor era mi anfitrión, y
le pregunté cuál declaración de fe abrazaba esta iglesia. No tenía ni idea.
Había estado trabajando en esa iglesia por siete años y no sabía cuáles eran
las creencias fundamentales a las que se aferraban. Peor aún, no sabía cómo
averiguarlo. Después de buscar entre mucha literatura que se le daba a los
visitantes y otras publicaciones de la iglesia, finalmente descubrió un
documento en el fondo de un gabinete donde estaba definida la posición
doctrinal de la iglesia. Si un miembro directivo de una iglesia ignora la
declaración de fe de la iglesia, ¿qué tan importante cree usted que es la
doctrina y la integridad confesional en esa iglesia?
Una forma de evitar que la iglesia olvide la declaración de fe a la que su
iglesia se adhiere es leer partes de ella en la iglesia con frecuencia. Tome un
párrafo por semana y léalo a la iglesia en voz alta, ojalá todos lo tengan para
leerlo juntos. Si es posible se ha de tomar un momento para explicar brevemente
el punto que se ha leído. Podría hacerse esto de forma cíclica y continua, o
cada vez que se termina se puede hacer pregunta como de catecismo (una pregunta
o dos por semana), el pacto de la iglesia, las antiguas confesiones históricas
o el Credo Apostólico para ir mezclando con la declaración doctrinal. Al hacer
esto, no solamente estará manteniendo visibles estos documentos importantes,
sino que estará cumpliendo el mandato de Jesús de enseñar a Su pueblo TODO lo
que Él nos ha mandado. (Mateo 28:20)
9.
Diriga la confesión conjunta de pecados.
¿Cuándo fue la última vez que usted escuchó en el culto dominical a alguien
dirigir a la iglesia en oración diciendo algo como esto: "Señor, nosotros
como iglesia y como individuos, hemos pecado contra tí, y por eso ahora y aquí
confesamos en silencio nuestros pecados y te pedimos que nos otorgues tu
perdón...? Los mismos elementos de la oración privada (alabanza, acción de
gracias, súplicas, etc) deben estar presentes en las oraciones que se hacen a
favor de la iglesia. De modo que al igual que confesamos nuestros pecados,
cuando oramos en privado, debemos también confesar nuestros pecados al orar en
la iglesia. ¿Estamos de acuerdo? ¿Lo estamos haciendo así en nuestras iglesias?
No estoy diciendo que el dirige la oración debe siempre intentar nombrar los pecados cometidos por la
iglesia. Esto se debe hacer solo cuando la iglesia en conjunto ha admitido que
se ha caído en un pecado como iglesia. Tambpoco quiero decir que la confesión
privada que hacemos todos sea menos importante que la que se hace en la iglesia.
Solo deseo enfatizar que así como nuestra adoración privada se caracteriza por
confesión y súplica de perdón, lo mismo debemos mostrar en nuestra adoración
pública a Dios con nuestros hermanos.
Los Salmos, que son las palabras inspiradas originalmente usadas para la
adoración en el pueblo de Dios nos dan un ejemplo para aprender a orar de este
modo. (Salmo 51 por ejemplo). La
oración modelo que nos dio Jesús (Mateo 6:9-13) es otro caso importante. Y
siempre que decimos esta oración, estamos diciendo al Señor juntos
"Perdónanos de nuestras deudas". Además, en estos días, cuando el
pecado rara vez se menciona en la adoración, una expresión pública de
humillación ante el Señor, como lo es la confesión de pecados y la súplica del
perdón puede servir para convencer a los perdidos de que ellos también
necesitan lo mismo.
10. Hagamos oraciones
que sean escriturales.
Estuve en un servicio en cierta área suburbana de Chicago un Domingo en el
cual se le pidió a "Joe" que orara, cosa que había hecho en esa
iglesia muchas veces. Mientras lo hacía un niño de cinco años cerca del frente
comenzó a orar con él, diciendo las mismas palabras al unísono con Joe. Como un
dúo de oración, los dos siguieron orando como si estuvieran recitando el
Padrenuestro juntos, excepto que era "la oración de Joe". Joe había
repetido tantas veces la misma oración que un chico en solo seis meses había
aprendido a recitarla.
Todos hemos escuchado - y talves realizado - tales oraciones espontáneas en
la adoración. Cualquier oración actividad repetitiva tiende a generar una
oración repetitiva. Por ejemplo, cuando se me solicita hacer la oración
pastoral cada domingo del año, tiendo a repetir las mismas palabras y frases ya
que tengo el mismo propósito y las mismas metas, de manera que la oración es casi
idéntica. Y también las oraciones especiales para ocasiones como el inicio del
año, para dedicación de ofrendas, etc, cambian muy poco de domingo en domingo.
De manera que cambiar el contenido de estas oraciones rutinarias podría
afectar inmediatamente la adoración. Y no hay otro método mejor que procura que
el contenido sea siempre "escritural". Hay que utilizar las palabras
de las Escrituras como base para nuestras oraciones. Tome partes o todo el
contenido de las oraciones que aparecen en la Biblia (incluyendo los Salmos)
como palabras que forman parte de la oración pública. Si estamos orando con
respecto al Salmo 23, por ejemplo, después de leerlo, podría empezarse con algo
como: "Señor te agradecemos que eres nuestro Pastor. En verdad eres nuestro
Buen Pastor. Te rogamos que pastorees a esta iglesia , especialmente en lo que
se refiere a ______________". Así continuará orando con este salmo hasta
llegar al fin del capítulo o cuando sienta que es apropiado terminar la
oración. Otra forma es orar con algunos versículos de alguna carta del Nuevo
Testamento, de nuevo, usando como marco el pasaje y ofreciendo al Señor en
favor de la congregación.
Al utilizar este método no solamente estará orando por las cosas usuales
que siempre se ora, sino que estará pidiendo por estas cosas de una manera
mejor manera. Además, las Escrituras le llevarán a orar con respecto a
cuestiones que de otro modo a usted no se le ocurriría mencionar. Esto traerá
potencial a cada oración ofrecida en el servicio de adoración - desde la
oración pastoral hasta la oración que se pide en el momento por una necesidad
de un hermano - serán oraciones más frescas y vivas con el poder de la Palabra
de Dios.
Podría incorporar algunos de estos cambios en su servicio de adoración del
próximo domingo. Algunos de estos consejos deben ser discutidos y coordinados
primero. Algunos requieren un tiempo de enseñanza y hasta una explicación para
implementarlos en el culto del Domingo. A pesar del orden en el que usted los
utilice, quiera el Señor que con Su sabiduría y la gracia que nos da sigamos
adelante. Él es digno de la mejor adoración que su iglesia pueda realizar.